Juego del buscaminas
Deduce dónde están las diez minas a partir de los números, y no te equivoques.
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Sobre este test
El buscaminas se volvió un juego universal porque venía incluido con Windows 3.1 en 1992, junto al solitario, y acabó por defecto en cientos de millones de ordenadores de oficina. Su objetivo era en parte pedagógico: enseñar a los nuevos usuarios a manejar el clic izquierdo y el clic derecho.
Detrás de su apariencia inofensiva hay un verdadero juego de deducción. Cada número indica cuántas minas hay entre las ocho casillas vecinas, y casi todo el tablero se resuelve con lógica local: si una casilla marcada con 2 ya toca dos minas identificadas, todas sus demás vecinas son seguras; si un 3 solo toca ya tres casillas cerradas, esas son las tres minas. Un jugador flojo descubre casillas por intuición, un buen jugador solo hace clic cuando tiene una deducción establecida.
La verdadera diferencia de nivel está en el reconocimiento de patrones. Las configuraciones que se repiten a lo largo de un borde —un 1, luego un 2, luego un 1, o un 1 seguido de otro 1— tienen soluciones conocidas que se aplican sin pensar. Dicho esto, al final de la partida un tablero pequeño deja a veces dos casillas equivalentes y una sola mina: en ese momento exacto ya no queda deducción posible, solo una moneda al aire.
Cómo funciona
El cronómetro arranca al abrirse la pantalla de juego y se detiene cuando están descubiertas las setenta y una casillas seguras. La primera pulsación nunca puede caer en una mina. Pisar una mina o abandonar cuenta como fracaso y da una puntuación de cero, sea cual sea el tiempo transcurrido. En una partida ganada, la puntuación sobre 100 parte de 300 segundos y alcanza su máximo en 25 segundos.
Este test se ofrece únicamente como entretenimiento. No constituye un diagnóstico ni una opinión profesional.